Monday, January 28, 2008


Me gustan los bares con espejos al fondo
Generalmente detrás de las barras junto a las botellas
Y me gustan la pecas
Y los copetes, cejas cejas

El tipo es un chingón, ¿me entiendes?".
Dice una de las tipas apenas se para junto a mí en la barra, la noche del jueves pasado, al mismo tiempo que el cantinero me trae un tequila y un vaso michelado que le pedí.
"¿Qué whiskey tienes?" le pregunta una de ellas.
Para qué preguntar lo que respuesta de antemano tiene, y dos Etiquetas Rojas con coca el cantinero les sirve.
La de pelo negro paga por las dos. Ahí, los tres de pie, compartimos barra, tiempo y palabras, porque su plática, lo quiera o no, no puedo evitar oír.
Curioso que la gente crea que tender una cama es exactamente lo mismo que tender una cama....*.
La oración aparece como mantra mientras me doy cuenta que nunca una tipa a un lado es una tipa a un lado, y nunca un whiskey es lo mismo que un whiskey.
Un tequila mucho menos es un tequila.
De un trago me termino el tercer shot y luego doy un trago a mi vaso michelado con medio litro d elimon.
Tomo un cacahuate del plato que el cantinero me ha dejado a un lado y observo mi reflejo empalmado con una de las chicas que acaba de llegar, en el espejo de la barra del lugar.
Nos imagino pareja, con un amor nacido en una barra en la noche de un jueves cualquiera.
Tan fácil voltearme hacía ella y rodear su cuello con mi brazo, mientras llevo con el brazo restante mi vaso a la boca. ¿Cómo se vera eso reflejado?.
Y la imagen surge en mi mente con todo y las botellas multicolores junto al espejo.
"Esta muy emocionado contigo amiga. Nos dijo que le gustaste mucho", y al acabar de decirlo estira su mano e invade mis dominios agarrando de mis cacahuates.
Y casi hasta el cenicero.
Ahora ya somos pareja, confirmo. Me cuento una historia que gira en torno a los cacahuates, y como vi en en su mano llevándose mis cacahuates a su boca una invitación ineludible a hacerle plática, a soltarle un cómo has estado, para luego tratar de ser gracioso y marcar con sus risas mi territorio.
"¿De verdad?" pregunta su amiga, mirándose a el espejo y pasando la mano por su cabellera negra, intentando encontrar que es lo que vio El emocionado con ella.
"Hablé con él varias veces pero se me hizo súper raro, se quedaba callado, pensé que le caía mal". "Es que le gustaste mucho", responde mi rubia.
Y me imagino participando en la plática balbuceando un: "La necesidad es cabrona dijo...".
mientras oigo a las chicas continuar su charla con las novedades del día, y luego sus trabajos, oigo también sus silencios cuando algún grupo de hombres pasa a un lado.
Y ellas se ven a los ojos, confirmando que han olido alguna presa cerca.
Se privan en el silencio, y ensayan en su mente la sonrisa que soltarán cuando el cordero se les acerque.
Más las presas se alejan y el tema de las bodas prosigue, hablan de la última que ha habido, de la novia y de la luna de miel.
"Súper trabajadora, súper inteligente, bien chingona" oigo que mi pareja, con cola de caballo y jeans ajustados sobre un discreto pero funcional aja, según me dí cuenta despues de un temerario vistazo, dice sobre alguna conocida en común que se ha casado.
Pido un Martell el ultimo para hacerles compañia.
En algún momento pensé con cinismo en confesarme ante ellas, decirles que había seguido con placer culpable su plática y que no podía menos que sentirme obligado a invitarles una ronda, pero sus vasos seguían casi intactos, apenas le habían bajado unos tragos a su "Etiqueta Roja con coca".
Pecas, mi rubia tiene pecas, las veo en su rostro y en su pecho por el escote que luce, tiene puestos aretes grandes, y sigue comiendo de los cacahuates que el cantinero me ha dejado a MI, y en un momento choca su pierna contra la mía. Suelta un perdón, y no contesto nada porque en esos momentos describo para mis adentros su desnudez, con mis labios recorriendo su espalda. De pronto todo cobra sentido, los engranes que me trajeron aquí al salir tarde de la casa y los cacahuates que el cantinero sorpresivamente repartió entre algunos, y la tipa que choca su pierna conmigo y me dice perdón, intentando que le conteste un "No te preocupes, ¿Cómo te llamas?", para entablar las palabras que terminarán en besos.
Todos los engranes rodando a distintas velocidades pero de forma sincronizada.
Una tipa nunca es un tipa, un whiskey nunca es un whiskey....
Como preámbulo a lo que vendrá entre los dos, tomo un trago, busco con la mirada alguno de los cada vez más escasos cacahuates y al hacerlo se cruza su mano entre mis ojos y el plato, pero no es su mano lo que rompe mi interés por encontrar un buen cacahuate sino el brillo que de uno de sus dedos brota por un anillo de compromiso que yo supongo la tipa felíz luce.



Apúrate que cada vez se evapora más mi gusto por ti

Cuando se es solitario se tiene que ser lo suficientemente entretenido como para no aburrirse a sí mismo
fuck you all
en especial tu
P.S yo solo escribo por escribir

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